Las nuevas reglas de la visibilidad (y por qué deberías entenderlas ya)
Avance de la newsletter de marzo
¡Hola, hola, dircom y/o amante de la comunicación!
Durante años, la lógica de internet parecía clara: para existir, había que ser visible.
Publicar, posicionar, aparecer en buscadores, estar en redes. La visibilidad era la moneda del entorno digital. Y, en gran medida, seguía unas reglas conocidas.
Pero algo está cambiando. Y no tiene que ver solo con nuevas herramientas. Tiene que ver con algo más profundo: quién decide hoy qué es visible y qué no lo es.
En esta edición de #LasImperdibles Lite 🧷 te comparto tres reflexiones de la newsletter de marzo.
La visibilidad ya no es aparecer, es ser recomendado
Cada vez más personas no buscan: preguntan.
Abren ChatGPT, Gemini o Perplexity y formulan una pregunta directa. Y la IA responde con nombres propios.
Eso cambia completamente las reglas del juego.
En un estudio reciente de Víctor Gil que analiza qué bancos recomiendan distintas herramientas de IA cuando los usuarios preguntan por productos financieros, el resultado es bastante claro: la visibilidad ya no depende solo de tu web o de tu SEO, sino de si la IA te menciona o no.
Y hay un dato especialmente revelador: en este sector, las inteligencias artificiales se apoyan más en comparadores que en las webs corporativas para construir sus respuestas.
Es decir: no controlas del todo el relato sobre tu marca.
Lo mismo ocurre con las notas de prensa. En otro análisis, vimos que más de la mitad de los comunicados acaban apareciendo, directa o indirectamente, en las respuestas de ChatGPT.
Y si llevamos esto un paso más allá, en una investigación en curso con Ferran Lalueza (UOC) y Víctor Gil (Science4Insights) estamos viendo que, en algunos casos, las IA incluso llegan a recomendar a qué partido votar.
La conclusión: la visibilidad ya no es solo aparecer. Es ser seleccionado, interpretado y recomendado por la inteligencia artificial.
No solo usamos la IA: empezamos a pensar como ella
En paralelo, estamos cambiando nuestra forma de comunicarnos.
El concepto de turismo de prompts describe bien una tendencia que vemos cada vez más: copiar prompts que funcionan sin entender realmente por qué funcionan.
A esto se suma la llamada escritura algorítmica: textos pensados para gustar al algoritmo más que para conectar con las personas.
Titulares que se repiten. Estructuras que se clonan. Lenguajes que se homogeneizan.
Sin darnos cuenta, no solo usamos la IA para crear contenido. Empezamos a adaptar nuestro pensamiento a su lógica.
Y eso tiene implicaciones profundas. Porque cuando priorizamos lo que “funciona” en el algoritmo, corremos el priorizar la forma en lugar del fondo.
¿Y si pudieras generar un contenido para todo el año a partir de tu memoria de sostenibilidad?
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Si la IA define lo visible, también define lo que pensamos
Hay otra reflexión que va más allá de la comunicación: tiene que ver con los sesgos.
En un episodio reciente del pódcast de Blue AI, Carmen Torrijos (Prodigioso Volcán) explicaba cómo los modelos no solo reproducen sesgos, sino que condicionan la evolución del pensamiento.
Si ciertas asociaciones se repiten (por ejemplo, qué profesiones se recomiendan a hombres o a mujeres), acaban moldeando lo que consideramos normal.
Esto conecta directamente con la campaña Espejismo de igualdad de LLYC, que demuestra cómo la IA amplifica estereotipos de género y los devuelve como si fueran respuestas objetivas.
El riesgo no está solo en lo que la IA dice. Está en que dejemos de cuestionarlo. Y quizá por eso empieza a aparecer también la reacción contraria.
Fenómenos como el zero posting (personas que están en redes pero deciden no publicar) apuntan a una necesidad de recuperar el control sobre la visibilidad, la atención y la identidad digital.
La tecnología avanza rápido.
Pero las reglas que definen qué vemos, cómo pensamos y cómo nos mostramos están cambiando todavía más deprisa.
Gracias por leer esta versión de bolsillo de #Lasimperdibles 🧷
Si quieres leer el análisis completo, con herramientas, estudios y referencias prácticas: disfruta de la newsletter completa en lasimperdibles.com



Qué interesante esto que planteas, porque claro… hemos confundido visibilidad con estar en todas partes, cuando en realidad se trata de estar donde tiene sentido. No es publicar más, es comunicar mejor. No es ruido, es claridad. Me deja pensando en cómo a veces queremos ser visibles sin tener claro qué queremos que vean de nosotros. Al final, no es sobre aparecer… es sobre ser recordado por algo que sí importa.